Cómo funciona una piscina de agua salada

  • El sabor salado

Si eres de los que les molesta el sabor salado del agua, no te recomendamos este cambio. Aunque también es cierto que un sabor salado es mucho menor que el sabor a mar y no debería causar grandes molestias ni disgustos. . Y empezamos por uno: el importante ahorro que supone. Este tipo de piscinas no requieren de una gran cantidad de productos químicos en perfecto estado. Solo necesitan sal. Una característica natural que también reducirá el impacto ambiental de los productos químicos que necesitamos para las piscinas de agua clorada.

Tengamos en cuenta también otro aspecto: el agua, incluso clorada, se evapora. Lo que sugiere que los niveles se controlan constantemente cuando se realiza el mantenimiento de una piscina de agua clorada. Sin embargo, no sal. Por tanto, el mantenimiento de este tipo de piscinas es mínimo, y se requiere una revisión más extensa que en el caso de las de cloro. La única pérdida de agua que tendremos es la que generamos al entrar y salir de la piscina. O, en un caso extremo, si nuestra piscina tiene una fuga que no detectamos a priori.

¿Cómo funciona un clorador salino?

El método consiste en añadir cloruro de sodio, comúnmente conocido como sal (NaCl), al agua de nuestra piscina. 6 kilogramos de sal por metro cúbico de agua serán suficientes para obtener un antiséptico natural. Esta concentración de sal es incluso menor que la que encontramos en una lágrima del ojo humano y ocho veces menor que la concentración de sal que veríamos en el mar.

Para producir cloro a partir de agua de mar tendremos que instalar un dispositivo de cloración. Consiste, a grandes rasgos, en una célula y dos electrones (polaridad positiva y negativa) que permiten que se produzca uno de los pasos principales conocido como electrólisis. La electrólisis es un proceso simple por el cual los múltiples elementos de un compuesto pueden separarse aplicando una corriente eléctrica continua. En este caso, la electrólisis podrá separar el oxígeno, el hidrógeno y todos los demás componentes de nuestras aguas, como sales y otros minerales. Cuando las sustancias se separan, se produce una transferencia de electrones entre estas y los iones de los electrodos, produciendo nuevas sustancias.

Menos dañino

La mayoría de las personas son menos sensibles al agua salada en comparación con el agua clorada tradicionalmente. Esto significa menos picazón en la piel y menos cabello seco, sin mencionar que no tendrá que oler el cloro y el dolor de ojos que también surgen de una piscina tradicional. ¡Ah, y el color de su traje de baño no se desvanecerá tanto!

La sal de la piscina no se evapora ni se desperdicia. La única manera de que el agua salada salga de la piscina es a través del retrolavado, las fugas de agua y las salpicaduras.

Medio Ambiente

Como ya hemos explicado, el proceso de conversión de la sal en cloro es totalmente natural, por lo que estamos ante un sistema de desinfección ecológico donde se utilizan productos químicos. Esto es mucho peor que las piscinas tradicionales.

El principal, y podríamos decir único inconveniente de la piscina de agua salada es su elevado coste inicial, ya que el coste del clorador salino es alto lo normal. No obstante, merece la pena la inversión a corto plazo porque conseguiremos aumentar notablemente la calidad del agua y a medio y largo plazo conseguiremos un gran ahorro económico gracias al menor coste de los productos químicos.

Jorge Renteiro
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